La Constitución Europea reconoce como uno de sus principios fundamentales (Preámbulo) “los valores indivisibles y universales de la dignidad humana, la libertad, la igualdad y la solidaridad”.
Igualmente, la Constitución Europea también comporta obligaciones para los Estados que deben volcar en sus normas fundamentales los principios y derechos que en la misma se contienen: el reconocimiento de la igualdad ante la ley (art. II-80) y expresamente la igualdad entre hombres y mujeres que debe garantizarse “en todos los ámbitos” y que “no impide el mantenimiento o la adopción de medidas que supongan ventajas concretas para el sexo menos representado” (art. II-83). Todo ello implica –cuanto menos- una reflexión necesaria en este momento de nuestra historia democrática en el que se han iniciado procesos de reforma de los Estatutos de Autonomía y se ha anunciado la revisión del texto constitucional.
En Europa se han modificado las Constituciones de Portugal, Francia, Bélgica e Italia para incluir de forma expresa la igualdad de mujeres y hombres y el derecho a una representación equilibrada.
En tal sentido, se impone avanzar en este proceso y profundizar en la reflexión sobre todos los derechos que implica la ciudadanía de las mujeres.
Por todo ello, consideramos que este Congreso puede ser un elemento clave para detectar y plantear ante la sociedad y las personas con responsabilidades políticas todos aquellos aspectos que deberían incluirse en las reformas estatutarias y constitucionales para conseguir en la sociedad española del siglo XXI que nuestros textos legales de referencia sean también guía y ejemplo de un “espacio de paz, libertad y solidaridad más avanzado”.